Polinesia
POLINESIA es uno de los destinos por excelencia para los viajes de novios. Sólo o en combinación con California, Australia o New Zealand se trata, sin duda, de uno de los paraísos sobre la Tierra, un sueño para casi todo el mundo.
Con excelente oferta hotelera que va desde pensiones en islas deshabitadas a hoteles de máximo lujo, un viaje a Polinesia debe enfocarse desde la inquietud por aprender a descansar disfrutando de unos mínimos que, a buen seguro, provocarán toda suerte de reacciones en los sentidos del viajero/a.
Las mañanas empiezan prontito…el sol muestra la belleza de las cosas casi antes de que existan…de hecho, este es uno de los primeros puntos del planeta que reciben la luz del nuevo día.
Mientras el viajero/a se despereza el olor a mar se cuela a través del olfato invitando a un baño reconstituyente. Poco a poco pone los pies en el suelo, se hace con una de las toallas del baño, la deja sobre la veranda que hay fuera de la casita y…choffffffffff…al agua…Luego son los ojos los que se despiertan casi del golpe…y después es el tacto – que recibe la agradable temperatura del agua, la vista – belleza, belleza y belleza mires dónde mires – y por último el gusto cuando toca desayuno.
Luego haremos con el día lo que nos dé la gana…lo único que tenemos claro es que será otro día más en el paraíso.
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