SIQUIJOR, la isla de los brujos

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¿Que por qué dedicarle un espacio como éste a una isla tan pequeña teniendo en cuenta los atractivos que atesoran el resto de islas? Porque Siquijor es especial, única, diría. Además de fantásticas playas, un exuberante interior y una hermética y misteriosa población, Siquijor es una de las islas que mejor representan el sincretismo filipino entre lo cristiano y lo chamánico. Un lugar de alto voltaje energético en el que ambos credos conviven sin que aparentemente se den los problemas religiosos que podemos encontrar en otras islas del archipiélago como Zamboanga, por ejemplo. La “isla del Fuego”, llamada así por los españoles debido al brillo que despedían las luciérnagas del interior de sus bosques, se halla muy cerca de las islas de Negros, Cebú y Bohol. Posiblemente la forma más sencilla de llegar sea en lancha rápida desde el puerto de Dumaguete, situado al sur de la isla de Negros. Después de un desplazamiento de aproximadamente 2 horas podemos atracar en el puerto de Larena. Una vez allí, lo mejor es alquilar una de esas motos llevadas por los lugareños, en las que acaba entrando el mismo número de pasajeros que caben en un minibús, y empezar a desplazarse isla adentro hacia un mágico lugar situado en el centro llamado San Antonio.