Chipre, tras los pasos de Afrodita.

A_MEDIDA

A simple vista, Chipre es una de esas islas del Mediterráneo olvidadas para nuestra industria emisora. Tal vez la ocupación turca o lo poco que se promueve a nivel turístico sea una de las causas. Los viajeros y viajeras prefieren ir a lugares con más nombre en lugar de calzarse el chaleco aventurero y estar dispuestos a dejarse sorprender por un destino tremendamente interesante. Varias son las compañías aéreas que nos llevan a Larnaca o Paphos. Una vez allí, recomendamos visitar Nicosia, única ciudad en Europa en la que todavía encontraremos un muro. De allí podemos buscar alojamiento en las playas del sur o del oeste o cruzar directamente la línea que separa la parte chipriota de la turca y adentrarnos en la zona costera de Balalan. Por delante unos paisajes y una gastronomía que seguro sentimos muy familiar.